MAESTRO VIRTUAL 2020
Un sitio de apoyo a la educación virtual apto para maestros y estudiantes

CÓMO REDACTAR UN ENSAYO

Un ensayo posee diversas formas y puede escribirse de muchas maneras. Cada cual debe encontrar su propio estilo, con la seguridad de que no existen reglas fijas. La guía que se ofrece a continuación, sólo busca contribuir a que todos lleven a cabo este proceso de autodescubrimiento.

¿QUÉ ES UN ENSAYO?

Un ensayo es una composición literaria donde se sustenta una o varias tesis en torno a un problema surgido dentro de un campo de estudio.

La palabra ensayo alude al carácter personal, tentativo, provisional, si se quiere, del desarrollo de un discurso. Se diferencia sí del tratado y de la monografía que requieren de indagación profunda y erudita del tema.

Sin embargo, lo estrictamente personal no significa que en el ensayo baste con exponer las opiniones propias sobre el asunto. No, lo que se piensa debe apoyarse con argumentos y demostraciones que lo justifiquen. Por eso, en muchas ocasiones, un tratado de fondo resulta de la ampliación de los argumentos anticipados en un ensayo.

Por otra parte, un ensayo no es lo mismo que un resumen obtenido por la agregación de citas entresacadas de los textos. Un resumen bien elaborado puede servir de información, pero no debe confundirse con el ensayo.

CONDICIONES PARA ESCRIBIR UN ENSAYO

Ante todo atreverse a pensar. Cuando se escribe un ensayo hay que sacudirse de la pereza mental que impide alcanzar las conclusiones propias. La comodidad de repetir textualmente lo que se halla escrito no tiene sentido, hay que arriesgarse a exponer la perspectiva personal con un lenguaje y estilo original.

Acudir a las fuentes bibliográficas indispensables, usar la imaginación al momento de concebir la tesis, rigurosidad en el desarrollo de la argumentación se constituyen en las condiciones principales para lograr un buen ensayo.

¿CUÁL ES LA ESTRUCTURA DEL ENSAYO?

    Un ensayo consta de la siguientes partes:
  1. Introducción: Presentación del tema al lector brindando los datos necesarios para ubicar el problema.
  2. Formulación del problema: Planteamiento en forma precisa del aspecto sobre el cual se quiere indagar o disertar. Para mayor claridad conviene exponerlo en forma de interrogante. Así mismo, debe explicarse cual es el alcance del problema, cómo se relaciona con problemas semejantes y en qué radica su problematicidad.
  3. Exposición de la tesis: Proposición del punto de vista personal sobre el problema que implica alguna solución o tratamiento. Puede tratarse de una respuesta específica, de un conjunto de respuestas u otros modos de abordar la cuestión. Existen ensayos que critican la perspectiva de algún autor, por lo tanto, se defienden tesis de forma negativa.
  4. Argumentación: Constituye la parte central del ensayo. Arguye consistentemente las razones que sostienen la tesis propuesta. En el caso más sencillo, desarrolla un solo argumento. En otros, se agregan varios argumentos que sumados demuestran la validez de la tesis. En los ensayos más complejos, se establece una hilación discursiva entre los diferentes argumentos, de modo que el último supone los anteriores. De todos modos, ha de procurarse una argumentación resulte suficiente para apoyar la tesis, conectar los distintos argumentos entre sí sin confundirlos y prever en el mismo desarrollo argumentativo las objeciones que puedan oponerse.
  5. Conclusiones: En sentido estricto, un ensayo no requiere de conclusiones, entendidas éstas como respuestas definitivas. Al contrario, por su misma naturaleza ensayística, por lo general supone el surgimiento de nuevas inquietudes, de variantes a la tesis, de argumentaciones alternativas. A menudo, el final de un ensayo inspira la problemática de la cual se inicia otro. Por conclusiones, entonces, nos referimos a la exposición sucinta de las ideas que emergieron en el transcurso del discurso y la sugerencia de nuevos problemas o tesis.

¿QUÉ PASOS SE SIGUEN PARA ELABORAR UN ENSAYO?

El proceso de elaboración de un ensayo, depende de múltiples variables, tales como el dominio previo del tema, el acceso a la literatura especializada, el tiempo disponible, etc. Por consiguiente, sólo indicaremos los pasos básicos que pueden seguirse:

Examen de la información: en un ensayo típico de un curso académico, por lo general se cuenta con algunos textos como fuente. Conviene en un primer momento una lectura global de ese material. A continuación, debe efectuarse por lo menos un tipo de procesamiento de la información: resumen, sinopsis, cuadro comparativo, fichas contextuales, etc.

Ideas del ensayo: a medida que se revisa la información, deben anotarse las ideas que van surgiendo en orden a la redacción del ensayo. ¡Atención!: no es necesario preocuparse aquí por la sintaxis; basta consignar las palabras necesarias para identificar la idea. Una vez terminada la lectura, repasadas las ideas recogidas, elegimos las que nos interesan desarrollar y procuramos asignarles un orden discursivo.

Elaboración del plan de ensayo: con base en la lista anterior escribimos el plan del ensayo, así:

Enunciación breve del problema,

/

Enunciación breve de la(s) tesis,

Enunciación breve de los argumentos.

Redacción del ensayo: a partir del plan, se procede a redactar el ensayo, según la estructura ya señalada. En los posible, debe tratarse de seguir rigurosamente el plan, de modo que la exposición quede ordenada. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que en el curso de la escritura pueden surgir variaciones no previstas. De todos modos, conviene no perder el hilo discursivo.

Así mismo, recomendamos que durante la primera redacción del ensayo, no se vuelvan a consultar las fuentes bibliográficas, ya que a menudo esto impide que se desenvuelvan las propias ideas. Luego, cuando se revise el escrito original, sí pueden revisarse los textos y recurrir incluso a nueva literatura, con el fin de precisar los datos, incluir, sin exagerar, citas, considerar otros argumentos.

ILUSTRACIÓN DE LA PROPUESTA CON UN EJEMPLO DE ENSAYO
Plan del ensayo:
Enunciación breve del problema: ¿Es válido simplificar la ortografía del idioma español?
Enunciación breve de la tesis: Deben conservarse las particularidades ortográficas de la lengua española.
Enunciación breve de los argumentos:
Los partidarios de la simplificación ignoran el carácter histórico del lenguaje.
Los rasgos ortográficos son un factor de identificación del español.
Ni la evolución ni la conservación ortográfica se deciden por decreto.

Ejemplo de texto de ensayo:
ADIOS A LA ORTOGRAFÍA

(Introducción) Gabriel García Márquez ha sorprendido al público internacional con su propuesta de jubilar la ortografía del idioma español. Varios escritores y gramáticos manifestaron en seguida su rechazo a tal iniciativa, pues según ellos amenaza con destruir la pureza del castellano. En cambio, es de suponer que los estudiantes y todos aquellos que han sufrido los rigores de la ortografía, han aplaudido esta declaración del Nobel colombiano.

(Formulación del problema) En este ensayo, vamos a reflexionar sobre la posible validez de simplificar la ortografía española. ¿Debe adoptarse un alfabeto escrito con estricta correspondencia al alfabeto fonético? ¿Por ejemplo, elegir la grafía /b/ para escribir todas las palabras de dicho sonido, trátase de /b/urro o /b/aca, y eliminar por superflua la /v/? ¿Del mismo modo, deben especializarse la /s/, la /k/, la /g/, la /j/? ¿Debe eliminarse la /h/ por muda y las tildes por engorrosas? ¿No lograríamos así una escritura menos traumática y más funcional?

(Exposición de la tesis) Aunque la invitación parece sugerente, en este sostendremos nuestro desacuerdo fundamental con la eliminación por decreto de la ortografía. Para nosotros, las peculiaridades ortográficas de la escritura española no son algo inútil y por tanto prescindible, son elementos constitutivos de nuestra lengua a los cuales no debemos renunciar en forma abrupta.

(Argumentación) En el fondo, este cuestionamiento a la ortografía parte de una profunda incomprensión sobre la naturaleza del lenguaje humano. Quienes piensan en reducirlo, lo asimilan a un simple instrumento para la comunicación eficaz de mensajes. Abandonar las particularidades ortográficas, equivaldría a limar el cuchillo para que corte mejor.

En efecto, una lengua expresa ante todo el espíritu de la comunidad histórica. Al contrario de los lenguajes artificiales como el de la lógica matemática; un lenguaje natural como el español se ha ido conformando a través de muchas generaciones de hablantes y escribientes. Los rasgos especiales de la lengua oral y escrita, constituyen un factor de identificación entre todos los "hispano-grafo-hablantes", por encima de las variaciones idiosincráticas. Desde luego, por su mismo carácter histórico, la lengua evoluciona, y surgen nuevas convenciones sobre cómo hablar o cómo escribir, pero así como ninguna academia de la lengua puede oponerse a los cambios, ningún personaje por ilustre que sea puede forzarlos.

(Conclusión) La /b/ con la /v/, la /c/ al lado de la /q/ y la /s/, ésta frente a la /z/, la /g/ en competencia con la /j/, la /h/ como símbolo del silencio ("el dedo puesto de pronto sobre los labios" como dice el maestro Germán Arciniegas), la /ll/ lloviendo sobre la /y/ del yo, las tildes marcando el compás de la escritura, son los condimentos que le dan su sabor distintivo al idioma español. Sin ellos, tal vez la lengua se facilite, pero ¿quién quiere comer un plato desabrido?

Leonardo Tovar González